Para qué sirve la Ranitidina

El post del día de hoy vamos a dedicárselo a la Ranitidina. Se trata éste de un medicamento muy conocido y popular, debido a que tiende a ser uno de los comumnete recetados por los médicos a la hora de aliviar dolores estomacales, acidez en la panza o cuadros de irritación intestinal. De todas maneras, como todo medicamento, se receta para determinados cuadros, pero puede ser perjudicial para otros, como así tener efectos secundarios. Es por esto que en el post del día de hoy queremos hablarte de este medicamento tan popular y contante todo lo que sabemos sobre él, especialmente para qué sirve la ranitidina. 

¿Para qué sirve la Ranitidina?

Como mencionábamos hace un momento, se trata de un medicamento que especialmente se receta para el tratamiento de úlceras y reflujo gastroesofágico. Éste es un cuadro que se caracteriza por un síntoma específico, que se trata del calor estomacal, médicamente llamado cmo pirosis, que se debe al efecto de este reflujo del ácido en el estómago, como así esto provoca lesiones en el esófago, en el tubo alimenticio.

Este es un medicamento que podemos conseguir en las farmacias sin tener una receta médica, y en estos casos suele utilizarse para evitar los síntomas de la pirosis o en caso de aquellan aparecido, aliviarlos y tratarlos. Hablamos en este caso de la popular acidez, que suele estar relacionada a la indigestión ácida,, que provoca un sabor agrio en la boca y garganta.

Respecto a la parte científica de este medicamento, debemos saber que forma parte de la familia de los bloqueadores H 2, y cuyo efecto principal es reducir la cantidad de ácido que se produce en el estómago.

Si bien estos son sus usos habituales, también hay casos en los cuales la ranitidina se puede usar para el tratamiento de la hemorragia del aparato digestivo superior. También puede ser un medicamento para evitar las úlceras que son consecuencia directa del estrés sufrida por la persona o bien aquellas que aparecen tras haber tomado antiinflamatorios sin esteroides.

Administración de la Ranitidina

Respecto a la forma en que podemos encontrar este medicamento en las farmacias, podemos encontrarlo tabletas para tomar vía oral o efervescentes -también esta modalidad en forma de gránulos- o en jarabe.

Por lo general la administración es solo una vez por día antes de finalizar el día, o bien entre 2 y 4 veces diarias.

Aquella que podemos conseguir sin prescripción médica la vamos a encontrar en tabletas para administrar en forma oreal. Estas pueden tomarse entre 1 y 2 veces por día. Cuando se la toma para evitar la aparición de los síntomas, lo sugerido es tomarlo entre media hora y una hora antes de comer y beber aquellos alimentos que podrian provocarnos los síntomas del calor estomacal.
Es importante aclarar que esta ranitidina no se debe tomar por más de 15 días, salvo cuando sea una indicación expresa del médico tratante. Así se debe destacar que hay que seguir todas las indicaciones del prospecto, y en caso de que haya laguna duda consultar con el farmacéutico o el médico tratante. No se debe aumentar las dosis i tampoco disminuir más allá de lo que fue indicado.

Efectos adversos de la ranitidina

Hay una condición muy importante que no podemos dejar de mencionar, y es que muchos síntomas que pueden presentarse tras la administración de la ranitidina pueden estar encubriendo un cuadro de cáncer gástrico, lo que hace fundamental el asesoramiento de un médico al tomar este medicamento.

Respecto a los efectos secundarios, mencionamos la presencia de mareos acompañado de somnolencia También pueden aparecer vértigo, confusión mental y agitación y cuadros depresivos. Por último, pueden aparecer cuadros cardíacos como taquicardia y arritmia y es por esto que las personas que ya tienen antecedentes de infartos o de hipertensión no deben tomar este medicamento.

Como pueden aparecer efectos secundarios, muchos de ellos indeseables, existen ciertas precauciones que se deben tener en cuenta a la hora de comenzar con el tratamiento de ranitidina.
Lo primero que se recomienda en este sentido es poder consultar antes de comenzar con él a un médico o farmacéutico, sobre todo aquellas personas que son alérgicos a determinados medicamentos o drogas presentes en éstos.
Al mismo tiempo se debe prestar atención en aquellos casos en el que la persona esté haciendo algún otro tratamiento con medicamentos, sean estos con o sin receta médica. Dentro de este caso, debemos englobar también las vitaminas, suplementos nutritivos o de hierbas. Pero especialmente tenemos que tener cuidado en caso de los anticoagulantes, porque si la persona está tomando alguno de estos debería avisar al médico para que éste pueda ajustar la dosis de la ranitidina, o al mismo tiempo mantener custodiadas cualquier tipo de interacción que se de entre los medicamentos, para evitar que puedan aparecer efectos secundarios.

A su vez si la persona ha padecido o padece de enfermedades en el riñón o al hígado, como asi una llamada porfirismo o fenilcetonuria, es importante darle aviso previo al médico.

Como sucede en la mayoría de los medicamentos, hay que tener especial cuidado las mujeres que están embarazadas, como así aquellas que están proyectando un embarazo como así las que se encuentran en etapa de amamantamiento. En cualquiera de los tres casos, antes de comenzar a tomar la ranitidina debemos hacer una consulta al médico.

Siempre es importante tener cuidado respecto a la dieta que se sigue cuando se toma un medicamento. En este caso, se recomienda seguir con la dieta habitual que sigue la persona, salvo en aquellos casos en que haya un pedido expreso del médico de hacer un cambio en la dieta.

Información sobre las Dosis de Ranitidina

Respecto a las dosis que se recomienda de ranitidina, cuando hablamos de cuadros de úlcera gástrica, dudodenal o de esofagitis causada por reflujo, lo ideal es tomarlo antes de terminar el día, de acostarse, una dosis de 300 mg. También se puede dividir la dosis en dos tomas por día, de 150 mg,, y este tratamiento se tiene que extender entre cuatro y ocho semanas.

De todas maneras siempre el tratamiento va a variar, como así la dosis, de acuerdo a lo que haya recomendado y prescrito el médico tratante. Pero siempre hay que recordar que no debemos automedicarnos con este medicamento ni ninguno, porque esto podría provocar efectos indeseados en la salud.

En caso de que te hayas olvidado de tomar una dosis en el momento que debías, siempre se aconseja tomarla en el mismo momento en que se lo ha recordado, pero en caso de que sea tiempo de la próxima dosis, debemos saltear la que hemos olvidado y continuar con la que sigue y con el tratamiento normal, tratando de olvidarse futuras dosis. Pero es importante destacar que no hay que tomar una dosis doble en los casos en que te hayas salteado una dosis para compensar la que falta.

Estas son informaciones generales que se deben tener en cuenta cuando se habla de la ranitidina, pero esto no significa que no sea necesario hacer consultar con el médico tratante. Siempre al momento de tomar un medicamento, es importante sacarse todas las dudas con el médico, sobre las cosas que se pueden hacer o no.
Esperamos que esta información te sea útil.

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *