Para que sirve la piel: Función

La piel es la cubierta que cubre nuestro cuerpo y la de todos los vertebrados: en el hombre representa el órgano más ancho del cuerpo y lleva a cabo tareas esenciales para el correcto funcionamiento del cuerpo del hombre.

Función de la piel ¿Para qué sirve?

Extremadamente flexible, la piel permite todos nuestros movimientos mientras que al mismo tiempo protege nuestro cuerpo de las amenazas externas. Es esta, de hecho, la primera función de este órgano: actuando como una barrera anatómica, nuestra piel protege contra cualquier agente patógeno o dañino del mundo que nos rodea.

Otra función, entonces, se encuentra en la regulación de la temperatura corporal: es a través de la piel donde el cuerpo mantiene su temperatura estable de manera óptima, a fin de preservar el funcionamiento de todos los procesos de la vida humano-máquina.

Además, uno no debe olvidar la sensibilidad: es a través de la piel y los receptores contenidos en ella que el hombre puede “sentir” y “tocar” el mundo en el que vive. A través de los receptores térmicos, podemos percibir variaciones térmicas al comprender, por ejemplo, cuando un objeto está caliente o frío; A través de los transductores de presión, podemos percibir la presión y, a través de los sensores de algas, las vibraciones y las sensaciones dolorosas, fundamentales para nuestra propia supervivencia.

Estructura de la piel:

La piel tiene tres capas:

•  Epidermis

•  Dermis

• Capa adiposa (también llamada capa subcutánea)

Cada capa lleva a cabo tareas específicas.

Estructuras debajo de la piel:

La piel tiene tres capas. Debajo de la superficie de la piel hay fibras y terminaciones nerviosas, glándulas, folículos capilares y vasos sanguíneos.

1 • Epidermis

La epidermis es la capa externa relativamente delgada y duradera de la piel. La mayoría de las células en la epidermis son queratinocitos. Estos se originan a partir de las células en la capa más profunda de la epidermis llamada capa basal. Los queratinocitos nuevos migran lentamente hacia arriba en la dirección de la superficie de la epidermis. Cuando los queratinocitos alcanzan la superficie de la piel, se desvanecen gradualmente y son reemplazados por nuevas células inferiores.

La parte más externa de la epidermis, conocida como la capa de córnea, es relativamente impermeable y, cuando no se detecta, impide la penetración en el cuerpo de la mayoría de las bacterias, virus y otras sustancias extrañas. Además, la epidermis (junto con otras capas de la piel) protege los órganos internos, los músculos, las fibras nerviosas y los vasos sanguíneos del trauma. En ciertas áreas del cuerpo que requieren una mayor protección (como palmas de manos y pies), la capa externa de la epidermis de la queratina (capa corneal) es mucho más frecuente.

Diseminados a través de la capa de epidermis basal, las células se llaman melanocitos, que producen pigmento de melanina, uno de los principales contribuyentes al color de la piel. Sin embargo, la función principal de la melanina es para filtrar la radiación ultravioleta de la luz solar (descripción general de la luz del sol y el daño de la piel), que daña el ADN y causa numerosos efectos adversos, incluyendo cánceres de piel.

Además, la epidermis contiene células de Langerhans, que pertenecen al sistema inmune cutáneo. Aunque ayudan a detectar sustancias extrañas y proteger al cuerpo de infecciones, estas células también juegan un papel en el desarrollo de alergias en la piel.

2 • Dermis

La dermis, la capa subyacente de la piel, es una capa gruesa compuesta de tejido elástico y fibroso (que consiste esencialmente en colágeno, elastina y fibrilina), que le da a la piel su flexibilidad y resistencia. La dermis contiene terminaciones nerviosas, glándulas sudoríparas y glándulas sebáceas, folículos pilosos y vasos sanguíneos.

Las terminaciones nerviosas perciben sensaciones dolorosas, táctiles, presurizadas y térmicas. Algunas áreas de la piel son más ricas en terminaciones nerviosas que otras. Por ejemplo, la punta de los pies y los pies contiene muchas fibras nerviosas y es extremadamente sensible al tacto.

Las glándulas sudoríparas producen sudor en respuesta al calor y al estrés. La sudoración está compuesta de agua, sales y otros productos químicos. Evaporando de la piel, permite el enfriamiento. Las glándulas sudoríparas especializadas situadas en las axilas y en las regiones genitales (apocrino de las glándulas sudoríparas), secretan un sudor aceitoso y denso que, cuando se digiere por bacterias de la piel presentes en estas áreas, se produce un olor corporal distintivo.

Las glándulas sebáceas secretan sebo en los folículos capilares. El sebo es una sustancia aceitosa que da a la piel suavidad y brillo y actúa como una barrera para las sustancias externas.

Los folículos capilares producen los diversos tipos de cabello en todo el cuerpo. El cabello no solo contribuye a la apariencia de un individuo, sino que cumple una serie de funciones fisiológicas importantes, como la regulación de la temperatura corporal, la protección contra lesiones y una mayor sensibilidad. Una parte del folículo también contiene células madre que pueden volver a crecer la epidermis dañada.

Los vasos sanguíneos de la dermis proporcionan nutrientes a la piel y ayudan a regular la temperatura corporal. El calor produce un aumento en el diámetro de los vasos sanguíneos (dilatación), permitiendo la circulación de grandes cantidades de sangre cerca de la superficie de la piel donde puede liberarse. El frío causa una disminución en el diámetro de los vasos sanguíneos (restricción), lo que permite que el cuerpo no disperse el calor.

Las diferentes partes del cuerpo contienen un número variable de terminaciones nerviosas, glándulas sebáceas y sudoríparas, folículos pilosos y vasos sanguíneos. Por ejemplo, la cabeza está cubierta por muchos folículos pilosos, mientras que en los pies no hay.

3 • Capa adiposa

Debajo de la dermis hay una capa de grasa que ayuda a aislar el cuerpo del calor y del frío, proporciona un relleno protector y sirve como almacenamiento de reservas de energía. La grasa está contenida en células vivas definidas como células adiposas (adipocitos), unidas por tejido fibroso. La capa adiposa tiene un espesor variable, de una fracción de centímetros. por ejemplo en los párpados hasta varios centímetros por ejemplo en abdomen y glúteos de algunas personas.

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