¿Para qué sirve la Pregabalina?

La Pregabalina es un fármaco antiepiléptico (destinado a combatir, disminuir o interrumpir las convulsiones epilépticas), analgésico (calma el dolor) y ansiolítico (calma la ansiedad por medio de la depresión del sistema nervioso) destinado para los dolores neuropáticos y también para crisis convulsivas, generalizado o no en los adultos. A continuación, en detalle, te contamos para qué sirve este medicamento.

 

¿Para qué sirve la Pregabalina?

La Pregabalina, en síntesis, es un medicamento analgésico, ansiolítico y antiepiléptico que se usa justamente para crisis parciales de convulsiones, para dolores neuropáticos, para crisis de ansiedad más o menos agudas e incluso para cuadros de fibromialgia. Un dolor o afección neuropática ataca al normal funcionamiento del sistema somato-sensorial, generando dolor estímulos que por lo general no son así y procesos de disestesia, como percepciones táctiles anormales, llevando algunas dolor o por lo menos incomodidad. Sensaciones de frío agudo, de alfileres clavados en el cuerpo, picazón, ardor o entumecimiento están relacionadas con este trastorno. La epilepsia es un patología que deriva de un desequilibrio de la actividad eléctrica en una zona del cuerpo con su consecuencia somática; la fibromialgia es una enfermedad que aguza los dolores músculo-esqueléticos, desde distintos puntos del cuerpo y sin alteraciones demostrables orgánicas; y por último el trastorno de ansiedad es una patología mental que se caracteriza por la sensación de temor, sentimiento de ser sobrepasado por los hechos y una preocupación desmesurada exaltando negativamente los hechos de la realidad. La Pregabalina combate con diferente efectividad estos cuadros variopintos.

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¿Cómo se usa la Pregabalina?

 

La Pregabalina es presentada en tabletas mediante cápsulas o como solución oral. Asimismo existen tabletas de liberación lenta para administrar oralmente. Las cápsulas y la solución oral por lo general se toman dos o tres veces al día, con o sin alimentos. Las tabletas de liberación lenta, en cambio, se ingieren una vez al día después de la cena. Es importante tomar el fármaco todos los días a la misma hora. Se debe seguir las instrucciones seriamente y ante cualquier duda es indispesable realizar las consultas pertinentes al médico de confianza o farmacéutico. En caso de las tabletas de liberación lenta se las debe tragar, no moder ni triturar. Suele recetarse una dosis baja y progresivamente se la aumenta; aunque es importante no medrar la dosis por cuenta propia, tanto en veces como en cantidades (es un fármaco que puede generar hábito). Finalmente es muy importante seguir ingiriendo el medicamento por más que el paciente se sienta bien; pueden transcurrir una buena cantidad de semanas para que se sientan los efectos de la Pregabalina. A veces se receta la Pregabalina para otros usos; en todo caso el profesional sabrá direccionar y controlar dichas situaciones.

A la hora de ingerir Pregabalina hay que tener en cuenta algunas precauciones que enumeramos a continuación:

  • Comunicar al médico si es alérgico a la Pregabalina o a algunos de sus elementos.
  • Comunicar al médico o farmacéutico qué otros medicamentos con o sin receta consume, vitaminas, productos dietarios, nutricionales o herbarios.
  • Comunicar si tiene problemas con el alcohol y especificar si ha hecho lo mismo con drogas ilegales.
  • Comunicar en caso de ser mujer si está embarazada o tiene planes para quedar encinta. Si bien no se sabe sus efectos en el ser humano, la Pregabalina en animales ha traido consecuencias no solo en la fertilidad, sino también defectos congénitos en la descendencia.
  • Comunicar si se tiene planeado cualquier clase de cirugía, incluso una dental.
  • Como este medicamento puede generar somnolencia o mareos, siempore es recomendable no realizar tareas que puedan poner en peligro al paciente y a terceros. Por ejemplo, manejar un auto. Lo preferible es conocer bien las consecuencias en el organismo por la ingesta y luego actuar o no.
  • La Pregabalina puede generar, aunque no se crea, ciertos desbarajustes en la salud mental. Por ejemplo, un pequeño número de pacientes estudiados ha desarrollado tendencias suicidas, además de ataques de pánico o enojos inusitados. En tal caso, sobre todo cuando se combate la Epilepsia, se tienen que medir los pro y contra del consumo y fomentar un seguimiento cuidadoso por parte de los especialistas.
  • No es necesario modificar la dieta a la hora de consumir Pregabalina.
  • Los nombres comerciales más conocidos de la Pregabalina son Lyrica y Lunel.
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¿Cuáles son los efectos secundarios de la Pregabalina?

La Pregabalina puede desarrollar ciertos efectos secundarios que hay que tener en cuenta. Si bien algunos son normales, otros merecen la comunicación inmediata al médico. Algunos ejemplos: cansancio, mareos, dolor de cabeza, sequedad en la boca, náuseas, vómitos, estreñimiento, gases, distensión abdominal, estado de ánimo exaltado o eufórico, problemas del habla, dificultad en la concentración, olvidos, confusión, ansiedad, pérdida de equilibrio, falta de coordinación, temblores, espasmos musculares, debilidad, aumento de apetito, aumento de peso o dolor de espalda.

Sin embargo, existen efectos secundarios más graves generados por la Pregabalina que merecen ser comunicados inmediatamente al profesional:

  • Visión borrosa, doble u otros cambios en la visión.
  • Urticaria.
  • Sarpullido.
  • Comezón.
  • Ampollas.
  • Inflamación en los ojos, la cara, la garganta, la boca, los labios, las encías, la lengua, la cabeza o el cuello.
  • Inflamación de las manos, los brazos, los pies, los tobillos o las pantorrillas.
  • Falta de aire.
  • Sibilancias.
  • Dolor muscular, sensibilidad, dolor o debilidad, especialmente si se presenta acompañado de fiebre.
  • Dolor en el pecho.

Si la persona es diabética es sustancial tener en cuenta que la Pregabalina ha generado llagas en la piel de los animales. Cuidar la piel más de costumbre es indispensable, además de comunicar al médico en casos de enrojecimiento, llagas o problemas en la piel.

Si se producen otros efectos secundarios también hay que hablar con un profesional.

El fármaco debe estar alejado del alcance de los niños, en un buen sitio, con el envase cerrado y bajo temperatura ambiente. En caso de deshacerse del medicamento se debe seguir todo un protocolo para no afectar a terceros, sobre todo a menores y mascotas.

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