Para qué sirve la Insulina

Probablemente en numerosas oportunidades hayas escuchado hablar sobe la insulina, sobre todo en relación a las personas con diabetes, a saber, personas en las cuales su organismo no tiene la capacidad de regular los niveles de azúcar en sangre y dependen de la insulina. En forma resumida  y como para proporcionar un breve panorama general, debemos decir que la insulina es una hormona producida por el páncreas que cumple una función esencial en el proceso metabólico. Pero la pregunta principal en torno a ella es, para qué sirve, por qué es tan importante, qué funciones cumple, de qué se encarga y es responsable, etc. Y todas estas preguntas es las que intentaremos responder a lo largo de este post, por eso te invitamos a que continues leyendo porque te vamos a contar para qué sirve la insulina. 

¿Qué es la Insulina?

Como mencionábamos hace un omento se trata de una hormona y como tal es esencial para el organismo, debido a que ella es la que ayuda a utilizar la energía de los alimentos que se incorporan al organismo, debido a que es la que posibilidad que la glucosa pueda ingresar a las células del cuerpo. Así es como ella permite que el organismo pueda disponer de la energía que necesita para poder realizar numerosas  y vitales tareas, incluídos desde la caminata hasta el pensamiento.

Hace un momento dijimos que esta hormona se produce en el páncreas, lo que significa que naturalmente nuestro organismo la produce. En este concretamente se produce en lo que se denomina isletas de langerhans, y de aquí podemos entender de dónde viene su nombre, ya que insulina deriva de un término en latin, insulae, cuyo significado es isla.
El papel que cumple esta glándula, es decir el páncreas, relacionado en forma directa con el funcionamiento que tiene el organismo en su totalidad. Esta glándula se encuentra en el abdomen y a su alrededor podemos encontrar el estómago, el bazo, el hígado, la vesícula y el intestino delgado.

Para ser más específicos en cuanto a la estructura de esta hormona, debemos decir que la insulina se trata de una encima de cadena de péptidos hormonales y es así como encontramos 51 amoniácidos en cada molécula de ella.

¿Para qué sirve la Insulina?

Son muchas las funciones que cumple la insulina en el organismo y en ello radica la importancia que ella tiene.
En este sentido, ayuda a que las células de los músculos y las hepáticas usen el glucógeno y lo almacenen. Además no permite que la grasa que se encuentra en las células almacenada sea utilizada, dado que cuando falta insulina en el organismo, éste tomará las células grasas para transformarlas en energía.
A su vez, esta es la hormona encargada de regular diversos sistemas del cuerpo y también a los ácidos grasos: Por todo esto se entiende la importancia que la insulina tiene para todo tipo de actividad que realiza el organismo, es decir, en la actividad de levantarnos, de beber un café o de comer, la insulina está presente. Pero existen funciones más puntuales de la insulina, que a continuación te contamos.

Por un lado, ayuda a que las células del cuerpo puedan usar la glucosa como energía. 
Sin duda alguna es una de sus funciones más importantes, porque lo que hace que es posibilidad que las células del organismo puedan usar la glucosa para transformarla en energía. Esto significa que cuando hay un nivel de azúcar elevado en sangre, el páncreas va a reaccionar aumentando la producción de insulina. Esto será aún mayor cuando consumamos alimentos de un alto contenido calórico y enérgeticos, como sucede con las harinas blancas, los dulces, etc.
El modo de funcionar de la insulina es de apertura, ya que lo que permite s que las células del organismo puedan abrirse para que la glucosa ingrese a ella y luego éstas la transformen en energía.
Lo que es más, en aquellas personas que no padecen diabetes, la insulina se secreta en forma continua a partir de los alimentos ingeridos y de las necesidades de cada organismo, haciendo que la glucosa pueda ser convertida en energía o almacenada para aquellos casos en los que existe un exceso de azúcar en sangre.

Otra de las funciones de la insulina tiene que ver con colaborar en la formación de los músculos. Probablemente desconozcas que esta hormona sirve para curar o cicatrizar los músculos, ya que esta es una de las funciones de las que menos se habla.
En estos casos lo que hace la insulina es llevar los aminoácidos -que es el material esencial para que se formen los músculos- a los músculos que a causa de un accidente o de una cirugía por ejemplo resultaron afectados. De esta anera ayuda a reparar el daño muscular y colabora para que éstos puedan volver a recobrar la fuerza y el tamaño que tenían.

No debemos entender que hasta aquí llegaron las funciones de la insulina, ya que ella cumple otras importantes funciones.
De esta manera, tiene un efecto de estimulación para que se sintetice glucógeno, que se trata de un polisacárido de reservar energética que se guarda en el órganos hepático y el organismo actúa sobre él degradándolo en glucosa para que pueda quedar de esta manera dispoible en el metabolismo energético, especialmente en aquellos casos en que tenemos hambre o estamos muy estresados.
También la insulina actúa promoviendo la glucólisis, esto es, la función metabólica que se encarga de oxidar la glucosa para que se pueda obtener la energía en las células.
A su vez, hace estimula la retención de sodio en el hígado, el transporte de glucosa en el tejido adiposo y en el músculo esquelético y la recapatación de potasio y aminoácidos.
Por último, ayuda a reducir la glucosecreción que se da en el órgano hepático.

¿Qué pasa cuando la insulina está baja?

En aquellos casos en los que la insulina no está trabajando en forma adecuada o se libera en cantidades muy bajas o bien el organismo no puede utilizarla correctamente, esto hace que el azúcar se empiece a acumular en la sangre de manera peligrosa, y esto puede llegar a desencadenar la enfermedad de tipo crónica que todos conocemos en torno a la insulina, a saber, la diabetes.

Debemos difereniar dos tipos de diatebes.
Por un lado, la diabetes de tipo 1, que aparece en la niñez, adolescencia o en la juventud, quese da cuando el organismo no puede producir insulina en cantidades suficientes o en forma correcta. El tratamiento en este caso se trata de inyecciones de insulina para poder regular los niveles de azúcar en el cuerpo.
Por otro lado, está la diabetes de tipo 2,  que es la que se da en los adultos y se trata de la forma más común de esta enfermedad. Lo que sucede en este caso es que si bien el cuerpo si produce insulina, las células no responden adecuadamente a ella y esto hace que aumente la producción de esta hormona en el páncreas, lo que hace a su vez que se acumule excesivamente azúcar en la sangre. Se denomina a este cuadro como resistencia a la insulina, y en los casos en que se lo detecta a tiempo, con tan sólo implementar cambios de hábitos profundos, se puede evitar la evolución a la diabetes crónica.

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